"En tiempos en que las plataformas de cine y series se lo han fagocitado casi todo, volver a ver cine en una sala y poder comentar la película es recuperar la experiencia colectiva frente al individualismo de las pantallas, todo un acto de resistencia cultural".

domingo, 26 de diciembre de 2021

Ciclo el universo de Andrei Tarkovski: NOSTALGHIA (1983)

 




Sinopsis: La primera obra de Tarkovsky fuera de la URSS es un poema visual apabullante sobre la nostalgia y la intraducibilidad del arte y la cultura, ganadora de 3 premios en Cannes 1983. Andrei Gorchakov, un poeta ruso, recorre Italia en compañía de Eugenia con la intención de investigar la vida de un compositor del siglo XVI sobre el que está escribiendo. En su viaje se encontrarán con el apocalíptico Domenico.  La delicadeza visual y la trascendencia sentimental vuelven a confluir de forma inigualable en esta sugerente y hermosa joya del maestro, no del todo reconocida. Como sucede con gran parte de la filmografía del ruso, puede que sea algo críptica, pero sin duda es parte de su encanto: sus imágenes envuelven tus sensaciones, y sus ideas te llevan a través de una extraña fascinación que lo mismo agita que acaricia tu mente. Primera obra que realizó fuera de la Union Soviética, contemplar "Nostalghia" es una viaje único y embriagador que todo cinéfilo haría bien en regalarse. El crítico de 'Financial Times', la definió muy bien: "Nostalgia es espectacular, asombrosa; lo más cercano a la poesía que el cine puede aspirar".

Vida y filmografía de Andrei Tarkovski: https://www.casanegracine.com/post/la-vida-de-andrei-tarkovski-la-censura-y-el-exilio-una-creacion-ante-la-adversidad

miércoles, 15 de diciembre de 2021

Ciclo el universo de Andrei Tarkovski: Amarcord, Federico Fellini 1973

 




Sinopsis: Fellini recuerda su propia infancia en esta maravillosa historia en el que destaca su espléndida dirección y la banda sonora, además de algunas escenas realmente antológicas “Nuestros sueños son nuestra vida real”.
-Federico Fellini -   Es cualquiera de sus imágenes. Es el pavo real exponiendo su plumaje a la nieve, es el bañista gordo caminando rumbo al puerto, es el rumiante de enormes cuernos que aparece –fantasmagórico- entre la bruma, es el transatlántico partiendo en dos el mar nocturno, es el tío loco subido a un árbol, es la sonriente bruja de trapo quemada en la pira, es Aurelio persiguiendo a Titta alrededor de la casa. Es Amarcord, es la vida, es la memoria que derrota el olvido y la muerte. 




miércoles, 8 de diciembre de 2021

Ciclo, el universo de Andrei Tarkovski: Stalker, A. Tarkovski,1979

 



Sugerencia de enlaces para ver el film: https://www.filmin.es/pelicula/stalker?utm_source=justwatch

Sinopsis:"Stalker" es el quinto largometraje del gran realizador ruso Andrei Tarkovski (1932-1986) y el último que hizo en la Unión Soviética. Para muchos críticos, éste es el punto más alto de una filmografía extraordinaria. Para algunos de sus colaboradores, también fue el film que le costó la vida. Y no solo al director: también a su esposa, la actriz Larisa Tarkovskaya, y a su actor principal y frecuente colaborador, Anatoli Solonitsin.


Está mítica obra maestra de Tarkovski está basada en un relato de ciencia-ficción, 'Picnic a la era del camino' de los escritores  Arcady y Boris Strugatski y bien podríamos decir de ella que es la película que se adelantó a Chernobyl. "Stalker" recrea un mundo post-apocalíptico, donde existe una Zona prohibida y peligrosa a la que nadie puede ingresar. Una fantasía que siete años más tarde se convertiría dramáticamente en realidad.

Stalker es un hombre, aparentemente rústico, cuyo oficio es hacer entrar a forasteros curiosos en La Zona, una región envuelta en el enigma donde se cree que descendió una nave extraterrestre. La Zona permanece sometida a una estricta custodia policial. Stalker sabe cómo vulnerar esa vigilancia.

Crítica: https://www.espinof.com/criticas/andrei-tarkovski-stalker




miércoles, 1 de diciembre de 2021

Ciclo el universo de Andrei Tarkovski: Dersu Uzalá, Akira Kurosawa, 1975.





Sinopsis : El regreso de Akira Kurosawa en 1975 a la dirección tras cinco años de inactividad que se alzó con el Oscar a la Mejor Película extranjera.  El capitán Vladimir Arseniev y su destacamento tienen que realizar unas prospecciones geológicas en los bosques de la taiga siberiana. La inmensidad del territorio y la dureza del clima hacen que se extravíe. Condenado a vagar por una tierra salvaje, Vladimir conoce a Dersu Uzala, un cazador nómada que conoce el territorio como la palma de su mano y sabe cómo afrontar las inclemencias del tiempo. Dersu enseñará al capitán a respetar la naturaleza y a convivir en plena armonía con ella, una lección que difícilmente olvidará el resto de su vida.





 

miércoles, 24 de noviembre de 2021

Ciclo el universo de Andrei Tarkovski: El Espejo, Andrei Tarkovski,1975.

 




https://ok.ru/video/2343161694792   

https://www.filmin.es/pelicula/el-espejo


Sinopsis: El espejo" refleja al mejor Tarkovsky, y claro: deslumbra. El ruso era un artista único que aquí vuelve a crear magia visual delante de tus ojos para entregar un poema fílmico arrebatador, compuesto por una sucesión de escenas y recuerdos del propio autor antes, durante y después de la II Guerra Mundial. La película es una evocación continua de recuerdos y sentimientos del propio Tarkovsky que viajan en diferentes tiempos sin orden aparente: la relación con su madre, su infancia,...que se mezclan con material fílmico de noticiario sobre la Guerra civil española, la Segunda Guerra Mundial y el enfrentamiento entre la URSS y China por la isla Damanski. En la película suenan poemas escritos y recitados por Arseny Tarkovsky, padre del director. 

Un hombre habla con su esposa sobre su situación actual y los motivos por los que se ha distanciado. Un pasado que es el suyo, pero también el de un país y el del acontecer mundial. 

Criticas: https://www.espinof.com/criticas/andrei-tarkovski-el-espejo

https://www.bachilleratocinefilo.com/2021/07/1975-zerkalo-mirrorel-espejo-1975.html


Libro en PDF de José Manuel Mouriño acerca de El Espejo: https://drive.google.com/file/d/1QaxqvD1oN0qIeWx6jGgNIDPsTfpmo7gt/view?usp=sharing

miércoles, 17 de noviembre de 2021

Ciclo el universo de Andrei Tarkovski: Persona, Ingmar Bergman 1966

 




Sinopsis: la más críptica y, tal vez, la mejor película de Ingmar Bergman. Un film sobre el amor, la locura, las palabras y el silencio, de la mano de Liv Ulmann y Bibi Andersson.

Una noche, la actriz Elizabeth Vogler se queda sin voz mientras está interpretando el papel de Electra en el teatro. Al día siguiente, su ama de llaves la encuentra en su cama, inmóvil y callada. Es ingresada en una clínica durante tres meses, pero su estado no mejora. Su médico decide enviarla a una villa al lado del mar con su enfermera, Alma, para que recobre fuerzas. Elisabeth sigue callada. Al contrario, Alma habla mucho, le cuenta su vida, sus problemas, y la actriz escucha sus confesiones. Pero, poco a poco, las relaciones entre las dos mujeres empiezan a empozoñarse.


miércoles, 10 de noviembre de 2021

Ciclo el universo de Andrei Tarkovski: El Eclipse, Michelangelo Antonioni 1962

 



Sinopsis: Drama psicológico Grupos Trilogía de la incomunicación .Vittoria (Monica Vitti), tras una acalorada discusión, decide romper con su novio Riccardo (Francisco Rabal). Mientras disfruta de su libertad en compañía de su madre, conoce a Piero (Alain Delon), un joven y atractivo corredor de bolsa,


Sugerencia para ver el film: https://www.amazon.es/dp/B005DWDBNS?tag=filmaffinity-21



martes, 2 de noviembre de 2021

Ciclo: el universo de Andrei Tarkovski

 

Cine Forum Quintanar presenta este ciclo una propuesta didáctica-formativa y divulgativa de films alrededor de uno de los cineastas más importantes de la historia del cine, con tres films del realizador ruso Andrei Tarkovski. De sus siete films presentamoss los tres más emblemáticos que supusieron un giro en su breve filmografía, la autobiográfica El Espejo, la enigmática Stalker, una adaptación de la novela de los hermanos Arkadi y Borís Strugatski y por último Nostalghia, film coporducido por Italia y la URSS, con guión compartido con Tonino Guerra. Pero el ciclo no se centra sólo en estos tres films sino que va acompañado de otros films que fueron muy importantes y que formaban parte del acervo cinematográfico de Tarkovski, como Cuentos de la luna pálida de agosto de K. Mizoguchi, Persona, de su admirado I. Bergman, El Eclipse de M. Antonioni con guión de Tonino Guerra, Amarcord de F. Fellini, por cierto contemporánea y autobiográfica como El Espejo, y Dersu Uzalá, de A. Kurosawa coproducción soviético-japonesa, que programamos aquí porque revela y tiene conexión con la juventud de Andrei Tarkovski en las misiones topográficas en las que participó antes de empezar a estudiar cine en la VGIK.


Sábado 6 de noviembre

Cuentos de la luna pálida de agosto

K. Mizoguchi 1953

Sábado 13 de noviembre

El Eclipse

M. Antonioni 1962

Sábado 20 de noviembre

Persona

I.Bergman 1966

Sábado 27 de noviembre

El Espejo

A.Tarkovski 1975

Sábado 4 de diciembre

Dersú Uzalá

A.Kurosawa 1975

Sábado 11 de diciembre

Stalker

A.Tarkovski 1979

Sábado 18 de diciembre

Amarcord

F. Fellini 1973

Miércoles 29 de diciembre

Nostalghia

A.Tarkovski 1983

Ciclo, el universo de Andrei Tarkovski : Cuentos de la luna pálida de agosto, K. Mizoguchi 1953.

 




Sinopsis: La gran e influyente obra maestra de Kenji Mizoguchi presentaba este crudo relato medieval basado en los cuentos de Ueda Akinari. Todo un clásico moderno que contiene uno de los planos secuencia más arrebatadores y evocadores de la historia. Todo un genio del cine japonés a la altura de Akira Kurosawa y Yasujiro Ozu. Japón, siglo XVI. Genjuro es un alfarero confiado en ganar dinero y mejorar su posición gracias a su maestría con la arcilla. Tobei, por su parte, sueña con devenir un gran samurái respetado por todos. Sus respectivas esposas, Miyagi y Ohama, intentan frenar su ambición pero, cuando el poblado en el que viven es afectado por una guerra civil, Genjuro y Tobei emigran a la ciudad buscando riqueza y fama, abandonando a sus mujeres. Allí, el primero caerá perdidamente enamorado de una misteriosa princesa, mientras que el segundo hará todo lo posible para convertirse en un importante samurái.


Sugerencia de enlace para ver el film: https://www.filmin.es/pelicula/cuentos-de-la-luna-palida?utm_source=justwatch    

Críticas: https://www.cineyliteratura.cl/critica-retro-ugetsu-kenji-mizoguchi-el-primer-cineasta-feminista/ 

https://cinemaesencial.com/peliculas/cuentos-de-la-luna-p%C3%A1lida



martes, 26 de octubre de 2021

Ciclo: dictadura y democracia, el cine de transición en España: Los santos inocentes (Mario Camus 1984)

 



Sugerencia de enlaces para ver el film: https://ver.flixole.com/watch/7bfa5d1c-075e-4650-9482-e533a421c66e   

Sinopsis: La novela homónima de Delibes fue llevada al cine para dar una de las mejores películas españolas de todos los tiempos. Intensa y desgarradora, todo en ella es magnífico: desarrollo, interpretaciones y ambientación. La vida rural en la España franquista es el lienzo donde se tiñe de sangre, sudor y lágrimas el destino de unos personajes con una vida impuesta, marcada por el peso del origen, las insalvables clases sociales y un futuro sin alas ni sueños. Paco Rabal y Alfredo Landa consiguieron un merecido premio ex aequo al mejor intérprete en Cannes.


martes, 19 de octubre de 2021

Ciclo: dictadura y democracia, el cine de transición en España: Gary Cooper que estás en los cielos (Pilar Miró 1981)

 





Sinopsis:  Un film tan insólito como arriesgado, en el que Pilar Miró efectuó una operación no demasiado habitual: la confesión pública. Su protagonista tiene tantos puntos de contacto con la realizadora que se impone la idea de que ésta ha articulado sus propias vivencias, desde la experiencia hasta la frustración, a través del film.




martes, 12 de octubre de 2021

Ciclo: dictadura y democracia, el cine de transición en España: Solos en la madrugada (J. Luis Garci 1978)

 



Sugerencia de enlaces para ver el film: https://www.filmaffinity.com/es/evideos.php?movie_id=951854


Sinopsis: José, periodista y locutor de radio, realiza un programa diario bajo el título 'Solos en la madrugada', que ha conseguido una enorme audiencia nacional. Casado y separado de Elena, José tiene dos hijos, a los que casi no ve. Entonces conoce a Maite, más joven que él, extrovertida y de mentalidad más liberal de lo que él quisiera. El choque emocional de su relación con estas dos mujeres hará cambiar a José, cuya visión pesimista de la vida ha hecho que su programa se convierta en una crónica satírica de la sociedad española en la transición democrática de finales de los años setenta.



martes, 5 de octubre de 2021

Ciclo: dictadura y democracia, el cine de transición en España: Habla, mudita ( Manuel Gutiérrez Aragón 1973)

 



Sugerencia de enlaces para ver el film: https://www.filmaffinity.com/es/filmimages.php?movie_id=197014


Sinopsis: La primera película de Gutiérrez Aragón, en la que ya estaban presentes muchas de sus posteriores obsesiones temáticas, es una fábula a medio camino entre lo poético y lo discursivo que reflexiona acerca de cuestiones como la comunicación, la intolerancia y las relaciones humanas: un intelectual de vacaciones en un pueblo montañés encuentra a una joven solitaria y muda, a la que intentará devolver el habla. Un filme modélico que se apoya en imágenes cargadas de poesía y una narración generosa en metáforas.


martes, 28 de septiembre de 2021

Ciclo: dictadura y democracia, el cine de transición en España

 

Cine Fórum Quintanar presenta este ciclo una propuesta didáctica-formativa y divulgativa de films que forman parte del momento de transformación cultural que implicó el fin de la dictadura y la transición democrática en España.

El tema de la transición en el cine es de gran interés para conocer una época cercana, pero olvidada. Olvidada porque suele ser uno de los últimos temas en las clases de historia. Olvidada porque el cine ha mostrado más interés en recuperar otras épocas. Sin embargo, veremos cómo se han realizado películas que han tocado una etapa tan interesante como ésta. Y es que, una década antes de la Transición, el cine español había evolucionado hacia un cine más innovador. Un cine capaz de competir con el resto de la filmografía europea.



Programación

Sábado 2 de octubre

Mi querida señorita

J. de Armiñán 1972

Sábado 9 de octubre

Habla, mudita

M. Gutiérrez Aragón 1973

Sábado 16 de octubre

Solos en la madrugada

J.L. Garci 1978

Sábado 23 de octubre

Gary Cooper que estás en los cielos

P. Miró 1980

Sábado 30 de octubre

Los santos inocentes

M. Camus 1984                                                                                        

Ciclo Cine dictadura y democracia, el cine de la Transición en España : Mi querida señorita (Jaime de Armiñán 1971)

 






Sinopsis: Adela Castro, una madura solterona que vive en una ciudad provinciana, sabe que no es una mujer normal: se afeita todos los días y se siente atraída por su criada Isabelita. Se ha pasado la vida creyendo que se ha quedado soltera por ser poco agraciada físicamente. Ciertos trastornos psicológicos la llevan a la consulta de un médico.


martes, 21 de septiembre de 2021

Ciclo decíamos ayer, Neorrealismo Italiano, el compromiso social de la posguerra: Accattone.

 



Sinopsis: En el submundo de Roma vive Accattone, un peculiar personaje que ejerce de chulo y malvive con su grupo de amigos, para los que es preferible pasar hambre a trabajar. La primera película de Pasolini bebe del neorrealismo y del primer Fellini, pero es ante todo la personalísima visión del director y guionista la que le imprime su peculiar carácter. Trágica sin dejar de lado lo cómico, áspera pero con intensos toques de lirismo, enfangada en una realidad casi obscena y a la vez impregnada de catolicismo, con una dirección descarnada pero elegante. Música de Bach y excelentes interpretaciones para una obra que mantiene en buena parte su capacidad de fascinación.

Sugerencia de vínculo para ver el film: https://www.amazon.es/dp/B000WB6JRU?tag=filmaffinity-21

Crítica: 

LA PROMESA POR MANU ARGÜELLES

¿Cómo definir a Pasolini? ¿Pensador? ¿Escritor? ¿Intelectual? ¿Moderno? ¿Cineasta? ¿Podemos encontrar una sola palabra? No se me ocurre otra mejor para “definirlo” que la de poeta, de acuerdo con María Caballero en su crítica del fallido biopic de Ferrara. Su cine funciona mejor en el fragmento, en la pieza corta, en la colección de relatos. Su ideario, por muy apegado que esté al compromiso político de izquierdas, siempre se teje fílmicamente bajo una forma literaria abstracta que huye de toda intención enunciativa. Y ya sea desde la aridez que nos supone lo críptico [su periplo en los 60 después de Mamma Roma (1962)], la naturaleza de sus imágenes siempre tiende a lo onírico y a lo irracional, cuando todavía no está manchado por el prisma psicoanalítico. Desde sus primeras poesías en friulano, su lengua materna, hasta Saló, o los 120 días en Sodoma (Salò o le 120 giornate di Sodoma, 1975), lo suyo siempre fue la poesía. Y con ello no estamos pensando en la acepción común de lo lírico, de lo bello y de lo romántico (que también). Estamos pensando en lo inaprensible, en lo que resulta complicado parametrizar, en la categoría estilística que escapa de todas las demás y que a su vez las integra a todas.

Al pensar en Pasolini tenía la sensación de que me interesaba su perfil renacentista, lo que supone toda su obra polifacética, su valiosa aportación teórica sobre el cine, su figura más allá de él como director/autor cinematográfico. Siempre he pensado que sus películas me interesaban menos, salvo Mamma Roma, por motivos obvios que ya comentaba Damián Bender en su estudio y que se reducen a uno: Anna Magnani. Pero me equivocaba. Una simple búsqueda en esta misma publicación me revelaba que he socorrido a su cine en múltiples ocasiones. Lo tenía mucho más cristalizado de lo que era consciente. También creía que Accattone (1961) tenía una fuerza magnética gracias a su fuerza pulsional, su visceralidad y a la edificación de sus imágenes como un ciclón. Pero volvía a errar. En una reciente revisión compruebo que la estaba confundiendo con Mamma Roma. Así pues, Pier Paolo Pasolini es un cineasta en permanente descubrimiento, que conserva en su interior el enigma, ese que te obliga a reformularte tu propia experiencia frente a él (y con él).

Esta línea multidireccional y caleidoscópica que será un signo característico de su producción ya puede encontrarse en el personaje protagonista de su filme debut, interpretado por Franco Citti cuando no tenía experiencia como actor, si bien con el tiempo se convirtió en un intérprete habitual en su filmografía, nota común en el realizador que solía repetir con el mismo equipo de técnicos, artísticos y de producción. Resulta sintomático que a lo largo de la película se le llame de muchas maneras. Los amigos suelen decirle Accató, pero también algún personaje le menciona como Accattone -que vendría a ser como su nombre de guerra en el barrio- así como Stella (Franca Pasut) le llama Vitó. Al principio de conocerlo se dirige a él por su nombre de pila completo, Vittorio, hasta que Accattone le ruega que no le llame así. Esa incomodidad que manifiesta el personaje con su propio nombre resulta crucial. Porque la primera película de Pasolini narra el viaje interior de su personaje (y truncado trágicamente, como el mismo Pasolini): la distancia que va de Accattone a Vittorio.

Por tanto, con Accattone estamos ante el tiempo de las promesas. La propia que se autoasigna el protagonista como un proceso de redención. Un tránsito primario a ras de suelo, en la calle, en escenarios naturales, encarnado a través de maravillosos planos secuencia de los personajes caminando -la más bella expresión líríca de la imagen-movimiento de Deleuze-, que después serán adoptados y perfeccionados en Mamma Roma. Son, sin duda, en su valor historiográfico, una perfecta plasmación de la Roma del extrarradio en los años del milagro económico, la otra orilla del Tévere, el río como símbolo de la ciudad, porque Accattone busca el físico de aquello que está en off, el barrio que se erige en un confín aparte. Es también el excedente del capitalismo, aquello que no se civiliza, bifurcado en lo desértico (las explanadas o los lugares de prostitución como también el mismo cementerio como campo santo pero también reposo de la muerte) y en las ruinas. Un material estético por el que sentía predilección y que luego radicalizará en El evangelio según San Mateo (Il Vangelo secondo Matteo, 1964) o en Edipo Re (1967). De ahí que Pasolini se haga acopio de la iconografía del western y de sus códigos, especialmente visible en la paliza que le dan a Accattone. Por consiguiente, somos testigos de una plasmación en bruto, sin aderezos estéticos, aunque los encuadres feístas, imprevisibles y la edición tosca todavía no tienen carta de naturaleza como lo tendrán en su Trilogía de la vida. Son, por tanto, una perfecta impresión de un camino de iluminación o si se quiere de ascensión religiosa, dado que toda búsqueda de una identidad siempre lleva consigo una construcción de lo espiritual, desde lo moral, la moral del amor como fuerza de salvación.

Pero este ragazzi di vita está condenado al fracaso. Demasiado voluble, demasiado inconstante, demasiado ocioso, demasiado pasional. Al Pasolini poeta, en cambio, siempre lo he percibido como un poeta que desconfía de la pasión. Él siempre impone la razón (de ahí su potente legado que nos ha dejado en la cultura occidental) sobre lo puramente pulsional, si bien es evidente el magnetismo que le producía y que se tantea desde la misma Accatone. La mirada de Pasolini ya muestra el deseo en esos primeros planos e, importante, en la secuencia de los rostros encandenados de los chicos, que se erigen en una instancia no-narrativa. Esta erotización del lumpen será algo constante, el deseo por lo viril –un hombre de verdad-, a partir del modelo marcadamente racial/latino. Obsérvese que cuando aparece el rubio con ojos azules en su filmografía siempre lleva connotaciones negativas como así sucede en Teorema (1968) o en Las mil y una noches (Il fiore delle mille e una notte, 1974). El físico de Franco Citti ya marca el modelo y será una de las constantes más destacables en su trayectoria fílmica y que pocas veces observo que se mencione. El otro patrón característico de la mirada marica (Pasolini es pre-Stonewall), el del efebo, el que hemos heredado de la Grecia antigua, todavía no emerge en Accattone. De forma coherente florecerá en su Trilogía de la vida, cuando trata de fundar una genealogía, aquella en la que Paula López Montero en su estudio de Los cuentos de Canterbury (I racconti di Canterbury, 1974) consideraba que fracasaba para triunfar mejor que nadie. Pero allí no hay tanto una paidofilia sino más bien una idealización de la relación maestro-alumno, quizás remontándose a su juventud cuando ejercía de profesor. Porque aunque los muestre desnudos siempre impera el candor, la inocencia en su pureza máxima.

Hablaba de la pasión desde el físico de Franco Citti y del personaje de Accattone y su imposibilidad de adquirir un compromiso de reforma, una incapacidad que solo tendrá un destino (fatal). Creo que subyace una concepción de dicha fuerza emocional como peligro, el mismo factor que a su vez lleva al eros a su director. No hay nada que excite más que el riesgo, lo cual, por cierto, ya es quizás un acto de trangresión primigenio. En el deseo que antes he descrito se tensan las barreras, se dinamita la moral convencional. Es muy probable que ese fatum esté estrechamente ligado a la muerte de su hermano. Pasolini lo definía así 1 : Yo, por mi hermano, puedo decir que fue el destino de su cuerpo entusiasta el que lo mató, y que no podía sobrevivir a su entusiasmo]. Fue asesinado pero su forma de concebir lo político, el activismo que Pasolini no era capaz de asumir, le acabó conduciendo a una situación de extrema amenaza. Accattone tampoco podrá sobrevivir a su propia energía, como también podemos pensar del propio Pasolini en su trágico final, si bien luchó con todas sus fuerzas para imponer el pensamiento sobre lo pasional.

Accattone como primer largometraje también es en sí una promesa. Un camino nuevo que emprender, una cinematografía por trazar. Una vía para lo que fue todo su cine: «nosotros, que tenemos una conciencia» 2. En ese sentido, sin necesidad de entrar en ningún tipo de confrontación, el filme se puede percibir como una respuesta a Fellini y Los inútiles (I vitelloni, 1953). El retrato colectivo y masculino es muy similar. El desdén de los personajes por el trabajo es el mismo. En Fellini para ser crítico con algo que le resulta cercano, en Pasolini como un signo de exclusión pero también de autoafimación, de orgullo del proletariado, un orgullo incómodo para el pensamiento marxista y de izquierdas, al fin y al cabo hablamos de vagos y maleantes, a los que Pasolini les brinda toda su empatía, pese a sus no pocas actitudes negativas entre las que destaca una salvaje misoginia. Porque no hay acto de empatía más subversivo que el que siempre demostró y hoy parece ser algo que la prescripción cultural sanciona, comprender al que se aleja de nuestro sistema de valores, descentrarnos, combatir nuestro propio egocentrismo y tender un puente al Otro. Accattone no es un personaje unidimensional, es como tal una caracterización compleja y llena de contradicciones, víctima de su propia potencia y de ahí su dolor. En ese pesar que conecta con el propio hermano del director y con él mismo por una pérdida brutal es donde es capaz de trazar ese vínculo con su personaje. Lo fácil es censurar, lo difícil es entrar en el fondo de la naturaleza humana. Porque en eso convergen Fellini y Pasolini, la conexión del personaje de Fausto (Franco Fabrizi) en Los inútiles con Accattone, si bien el segundo es un macho tan extremo y despreciable que es un proxeneta. Pasolini no discute la carga de denuncia de Fellini y su propia autocrítica proyectándose en el personaje de Moraldo (Franco Interlenghi), pasivo, observador y dentro del cículo. Pasolini únicamente incorpora una conciencia política, la anteriormente citada, y de ahí la diferencia de clase social de los hombres de Los inútiles frente a los de Accattone. Y por último, en ambos filmes encontraremos herramientas conceptuales y estilísticas que luego serán desarrolladas y forjadas por ambos creadores. En Fellini, por ejemplo, en la secuencia del carnaval.

Por ello, muchos de los rasgos y principios que hemos comentado de Accattone son tomados del Neorrealismo. Pero su director, como Accattone, también sera incapaz de cumplir. Porque ya tiene necesidad de encontrar su propia voz, de escribir su propia poesía, como en la secuencia del sueño [estremece que dicha secuencia o la zurra a Maddalena (Silvana Corsini) adquieran una visión profética] o en su desmañada puesta en escena, que no está tan controlada y codificada como acabó sucediendo con el Neorrealismo, que acabó por fijar un dogma para cincelar un realismo social naturalista y que Pasolini adoptará a la vez que lo rompe. Llega al modernismo del cine italiano, al Nuevo Cine Italiano, y al énfasis del individualismo, misma actitud que emprenderán directores de su generación como Bellocchio y Bertoluccci. Pero frente a ellos hay una clara mirada diferencial desde el inicio, la marica, patente aquí en la atracción erótica hacia el machote heterosexual, la que luego dará algunos de sus fundamentos para el pensamiento queer (no tanto en este punto sino en su posición incómoda, en su voluntad rupturista y en su desafío de los límites), una nueva promesa más, esta involuntaria.

  1. SICILIANO, Enzo (2015): Pasolini. Una vida tormentosa. Ediciones Torres de Papel, p. 98 ↩
  2. Ibídem, p. 110 ↩


martes, 14 de septiembre de 2021

Ciclo decíamos ayer, Neorrealismo Italiano, el compromiso social de la posguerra: Rocco y sus hermanos.

 



Sinopsis: Una mujer viuda llamada Rosario (Katina Paxinou) abandona la región sureña de Lucania para vivir en Milán en compañía de sus hijos. Uno de ellos es Rocco (Alain Delon), quien se introduce en el boxeo junto a su hermano Simone (Renato Salvatori). Entre ambos surgirá un conflicto a causa del amor por una mujer llamada Nadia (Annie Girardot).

Sugerencia de enlaces para ver el film: 


Crítica:

 La familia es la patria del corazón”.

(Giuseppe Mazzini)

Rosaria Parondi (Katina Paxinou) y cuatro de sus hijos, Simone (Renato Salvatori), Rocco (Alain Delon), Ciro (Max Cartier) y Luca (Rocco Vidolazzi), llegan a Milán procedentes de su tierra natal, Lucania, en busca de trabajo y unas mejores condiciones de vida. Allí se encuentran con Vincenzo (Spiros Focas), el mayor de los hermanos, que trabaja como albañil y está comprometido con Ginetta (Claudia Cardinale).
Sobrecogedor melodrama familiar de raíces neorrealistas que transita hacia una estilizada estética de claroscuros propia del cine negro, anticipando algunos de los elementos operísticos (la estructura narrativa, la dirección, el gusto por lo visual, la catarsis emocional de los personajes) que caracterizarían al cine posterior de su inmarcesible autor. La película, coproducción italo-francesa de unas tres horas de metraje, obtuvo el Premio FIPRESCI de la Crítica Internacional en el Festival de Venecia de 1960.
Rocco e i suoi fratelli está estructurada, como las tragedias de Shakespeare, en cinco actos. Cada uno de esos cinco actos recibe el nombre de cada uno de los cinco hermanos Parondi por orden de edad, desde el mayor hasta el menor (Vincenzo, Simone, Rocco, Ciro y Luca). No obstante, son dos los hermanos que tienen un mayor peso en el desarrollo de la trama, y los que, por tanto, aparecen mejor definidos: Simone y Rocco. De hecho, se puede decir que buena parte del guión (en el que intervinieron hasta siete manos, incluidas las del propio Visconti y las de la reconocida guionista Suso Cecchi D´Amico) gravita en torno a la contraposición que progresivamente va estableciéndose entre ambos: enamorados de una misma mujer, la prostituta Nadia (Annie Girardot), y dedicados, aunque con suerte dispar, a la misma profesión, el boxeo. A Simone la vida en la gran ciudad lo va corrompiendo poco a poco debido a su afición al sexo, el juego y la bebida. Lo suyo es una auténtica bajada a los infiernos de los celos, la desesperación y el pecado tras enamorarse de Nadia. Rocco, en cambio, de carácter bondadoso y generoso, termina erigiéndose como el inesperado pilar sustentante del edificio familiar, sacrificando su felicidad (y la de Nadia) en favor de su querido hermano. Ese montaje en paralelo, absolutamente magistral por su impacto emocional, en el que Visconti nos muestra a Rocco, por un lado, venciendo sobre el cuadrilátero en un combate importante, y a Simone, por el otro, cometiendo un atroz crimen a orillas del río, refleja a la perfección el ascenso de uno y la definitiva caída del otro.
El reparto de la película incluye a conocidos actores italianos, franceses y griegos, destacando las interpretaciones de Renato Salvatori y, sobre todo, Annie Girardot, quien bajo mi punto de vista constituye la gran figura trágica del filme. Su escena junto con Alain Delon entre los pináculos y contrafuertes del tejado de la Catedral de Milán, es una de las más bellas que yo haya podido contemplar en una pantalla de cine.
Otros aspectos a subrayar dentro de esta incuestionable obra maestra, son la impresionante fotografía en blanco y negro de Giuseppe Rotunno y la hermosa partitura de Nino Rota.


martes, 7 de septiembre de 2021

Ciclo decíamos ayer, Neorrealismo Italiano, el compromiso social de la posguerra: Los Inútiles

 



Sinopsis: Tercera película de Federico Fellini, considerada por Stanley Kubrick como una de sus películas favoritas de todos los tiempos. Los vecinos de un pueblo de las costa adriática italiana son gentes amables y corteses que se dedican afanosamente al trabajo. Sólo cinco jóvenes rompen la armonía de la comunidad: ninguno de ellos ha trabajado nunca y ni siquiera se avergüenza de ello.

Sugerencia de enlaces para ver el film: https://rakuten.tv/es/movies/los-inutiles



Crítica: 

En una zona provinciana de la costa adriática de Italia transcurre este filme –tercera película en la carrera del maestro del cine italiano Federico Fellini– una panorámica cinematográfica que funciona como el retrato social de una época. Al mismo tiempo el relato hace foco en la vida cotidiana de un grupo de amigos, personajes singulares, un grupo de jóvenes que están por alcanzar los 30 años de edad y se caracterizan por algo clave entre otras tantas peculiaridades que los une, no haber trabajado jamás.

Pensemos que la historia transcurre en un contexto de post guerra, allí donde la cultura al trabajo y el sacrificio para sobrevivir eran ante todo un valor social y específicamente del género masculino en particular, los hombres en su tradición deberían representar esos valores. Pero ninguno de este grupo de cinco amigos busca ser el adalid de estos cánones morales. Por el contrario, los motiva y los une habitar la abulia diaria, depender de sus madres y hermanas como mantenidos y atendidos por las figuras femeninas, el ocio los atrae como un imán al metal, la diversión los convoca a la juerga, y ante todo los une como un lazo inquebrantable la cultura del anti trabajo.

Hay una mirada crítica y a su vez tragicómica que se dirige hacia los lugares que representen un paradigma de poder, como una esposa, un jefe, la idea de una jerarquía que quiera determinarles su modo de vida.

El mismo Alberto Sordi, que retrata a su personaje Alberto, en la vida real vivió casi de la misma forma en su cotidianeidad, aferrado a la compañía de su madre hasta la muerte de ella.

Si usáramos un término porteño para definirlos serían los chantas, los vagos o los vivos del barrio. Esos seres que pululan en una esquina, en un bar, en una vereda y que son tan empáticos como díscolos a la vez.

El filme evita concluir en un desenlace que los haga ver como perdidos en un callejón sin salida, que evitan madurar y enfrentar las complejidades del mundo, como un puñado de cobardes. Por eso Moraldo y Fausto abren en cada caso una salida posible a ese universo de repetición y estaticidad.

Narrativamente se presenta ese sello de los significativos travellings de Fellini que rodean y recorren, describen y narran como la oración en la frase de una novela. Mucho menos ostentoso en su puesta que algunos de sus más megalómanos filmes posteriores, no deja de tener un gran poder visual en la construcción de algunas de las escenas de los amigos y sus rituales.

El filme de Fellini ha sido una clara influencia de muchos realizadores posteriores, desde un Scorsese que lo cita como influencia para algunas de sus películas como Calles salvajes (Mean Street, 1973) o Buenos muchachos (Goodfellas, 1990), hasta realizadores contemporáneos que trabajan también la temática del vacío existencial y la inercia del hombre que sobrevive sin poder construir en esa vida una propia existencia.

Por Victoria Leven