"En tiempos en que las plataformas de cine y series se lo han fagocitado casi todo, volver a ver cine en una sala y poder comentar la película es recuperar la experiencia colectiva frente al individualismo de las pantallas, todo un acto de resistencia cultural".
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miércoles, 1 de noviembre de 2023

Ciclo Documentales de Autor: CHAVELA (Catherine Gund, Daresha Kyi 2017)


 Ficha Cinematográfica:  https://www.filmaffinity.com/es/film760526.html


Sinopsis:  La cantante Chavela Vargas ganó un nombre por sí misma primero en México y más tarde en todo el mundo principalmente por su interpretación de rancheras tradicionales. Estas canciones eran compuestas principalmente por hombres y en su mayoría hablaban de amor no correspondido por las mujeres, el cansancio del mundo y la soledad. Chavela las interpretaba con su propia ritmo y su voz áspera y vulnerable. El material inédito de esta película, así como las entrevistas con la propia Chavela y sus contemporáneos, colegas y parejas, han dado como resultado un cariñoso retrato de una artista carismática y excepcional, que fue abiertamente lesbiana a lo largo de su vida. 

Sugerencia de enlaces para verla on line: https://www.filmin.es/pelicula/chavela?utm_source=justwatch  https://www.netflix.com/es/title/80177736

Crítica

El documental Chavela, es un viaje introspectivo por la vida y obra de una fabulosa mujer, que por más rota que se encontrara nunca despreció la parranda y los amores. Dirigido por Catherine Gund y Daresha Kyi, guiados a través de una serie de entrevistas grabadas veinte años atrás, convergen en un sendero de historias contadas por sus colegas, amigos y amantes.

Cómo relatar algo nuevo sin caer en lo que tantos han dicho ya. Cómo describir a alguien que supera por mucho los calificativos que puedan adornarle. Cómo transmitir esa franqueza de sus frases con aguardientosa voz. Cómo ubicarla en el tiempo cuando su legado es atemporal.

Empecemos para dónde voy, abre diciendo la fantástica mujer con 71 años a cuestas, en la pantalla grande, pero que no parecen pesarle, o al menos eso aparenta. Su nombre es María Isabel Anita Carmen de Jesús, nació en Costa Rica, pero pícara, asegura que los mexicanos nacen donde se le da la chingada gana. Desde muy niña supo lo que era el desamor, sus padres se avergonzaban de ella y la escondían como si fuera un perro rabioso. Enfermó de poliomelitis cuando estaba al cuidado de sus tíos, pero gracias a la intervención de brujos, logró curarse. De ahí que siempre llevaba amuletos, por lo que se ganó el mote de La Chamana. Siendo ya una adolescente se rindió ante la majestuosidad de México, donde sin saberlo, la esperaba ese ser desconocido que era el arte. Con las venas llenas de coraje invadió las cantinas para cantarle al desamor y a la soledad que conocía bastante bien. Cambió los vestidos por pantalón y un jorongo, cargaba una pistola en su cinturón, y nunca le faltaba la botella de tequila, un escándalo para su época.

Atrás quedó la figura de Isabel Vargas Lizano, para darle paso a Chavela, sí, con ‘v’, nomás por joder, decía. La Chavela era enamoradiza, se acostó con medio México, aseguran sus más allegados; magnética, explosiva, tierna, solitaria, pero más cabrona, más macha y más borracha.

Luchó por muchísimos años contra el monstruo del alcoholismo. El tequila la envalentonaba para abrir sus brazos y entregarse por completo en el escenario. Su compañero de borracheras era José Alfredo Jiménez, pero también fue el mayor impulsor de su carrera. Chavela se codeaba igual con Pablo Neruda, que con Joaquín Sabina, que decía: Las amarguras no son amargas cuando las canta Chavela. Conoció íntimamente a Frida Kahlo, conquistó a la actriz hollywoodense Ava Gardner en la boda de Liz Taylor en Acapulco, y hasta le robó la novia al Tigre Azcárraga, lo que provocó que fuera vetada de su compañía discográfica.

Su magnetismo atrajo también a Pedro Almodóvar, quien le ayudó a internacionalizar su carrera, y a cumplir su sueño de cantar en el Teatro Olympia de París, con un lleno total. En el documental recuerda los momentos tras bambalinas: Ella había dejado el alcohol y yo el tabaco, y en esos instantes, éramos como dos síndromes de abstinencia juntos.

Tantísimas historias que los 93 minutos que dura el metraje parecen no bastar para este icono de la mexicanidad. Lo inédito de Chavela no es ni su lesbianismo, ni su alcoholismo, ni su explosivo carácter, ni siquiera lo es su inconfundible poncho rojo; el mito de su vida se vuelve eterno con el testimonio de sus amigos más íntimos coincidiendo, todos, en una sola idea: Chavela Vargas era magia pura.