La falta de atención de su familia hace de Doinel un alumno díscolo en el colegio, pero sus travesuras colman la paciencia de su profesor Sopruss. Un día, falta al colegio junto con su amigo René: allí verá lo buena que es la vida fuera de la escuela, así como cruda y real -tras encontrar a su madre con un amante-. Esta huida del colegio hará que Antoine comience a meterse más en problemas, a tal punto que tras sacar un cero en una composición en que prometió una buena nota a sus padres, se escapa con su amigo y hacen más travesuras.
Un día, al intentar robar una máquina de escribir de la oficina de su padrastro, es descubierto y con el consentimiento de sus familiares, acabará en el reformatorio sin su mejor amigo, solo. Pero cumple un gran sueño que tenía desde pequeño: conocer el mar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario